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((( Sonidos de Paz )))

La música y Nosotros

La magia de la música

Todos somos musicales. Cada persona posee en su interior este don; la música nos ha rodeado y alimentado desde el momento en que fuimos concebidos: desde los sonidos que nos llegaron a través de los líquidos amnióticos durante el embarazo de nuestra madre hasta los rítmicos latidos de nuestro propio corazón. La música y el ritmo son vida. La música es revitalización, y debería formar parte consciente y activa de nuestras vidas, y no limitarse a escucharla o utilizarla para llenar vacíos de silencio en nuestras vidas.

Las consecuencias de una elevada consciencia y la comunicación interna viven en la música. Cuando se interpreta, la música continúa vibrando en el campo de la energía mucho después de que el sonido actual se haya desvanecido de la conciencia audible. Este fenómeno dice mucho sobre los efectos espirituales y continuos de la música.

Lo que proporciona la fuerza o el impacto no es tanto el número de notas en una escala concreta sino más bien su sucesión. La relación entre una nota y la siguiente nos proporciona la clave para la utilización de la música en el campo de la revitalización y para alcanzar estados superiores de consciencia. lo que crea el impacto es el orden en que se ejecuta, junto al ritmo.

Determinadas combinaciones de tonos y ritmos proporcionan efectos específicos a nuestros estados físicos, emocionales, mentales y espirituales. el orden y ritmo de los tonos, así como la mezcla de éstos en diversas melodías, constituye una fuente de magia. Podemos aprender a combinar tonos vocales o instrumentales – para vincular las energías del cuerpo. Podemos hacerlo para llegar con más facilidad a la revitalización, a la intuición, al sueño de la iluminación, a la comunión con nosotros mismos y el cosmos.

  

Chakras

Los chakras son centros energéticos mediadores de toda la energía existente en el cuerpo y de la que penetra en él. Transmiten los impulsos electromagnéticos y absorben la energía vital, ayudan al cuerpo a distribuirla en sus distintas funciones físicas, emocionales, mentales y espirituales.

Los chakras se hallan básicamente conectados a las funciones del cuerpo físico por medio de las glándulas endocrinas y el sistema vertebral. Transmiten energía hacia adentro y afuera del cuerpo. La distribución se produce en todo el cuerpo a través de las vías nerviosas y el sistema circulatorio. En su recorrido, todos los órganos, tejidos y células reciben energía para sus distintas funciones.

Pueden utilizarse tonos, ritmos, instrumentos y vocalizaciones para estimular, equilibrar y establecer una relación recíproca con el fluido de energías electromagnéticas de los chakras y de esta forma podemos abrir nuestros centros. Puesto que conectan con lo físico, podemos utilizar los mismos tonos, ritmos, instrumentos y vocalizaciones para conseguir los efectos deseados en los órganos físicos y los sistemas del cuerpo correspondientes. El sonido y la música constituyen la forma más efectiva y simple para restablecer el equilibrio.

Las personas durante los tratamientos (ya sean individuales o grupales) sienten sensaciones físicas (pueden ser agradables o malestares) en partes del cuerpo donde se alojan dichos bloqueos u obstrucciones energética hasta ser liberados. El cuerpo expulsa aquello que ya no le sirve.

Removiendo la memoria celular del presente y del pasado. Las células se limpian de viejas programaciones inconscientes (como ser miedos, traumas, conflictos y enfermedades), transmutándolas y permitiendo a la persona volver a nuevos estados de salud y equilibrio.

De oriente nos viene un saber ancestral que describe ciertas partes del cuerpo como zonas energéticas, los chakras. Estas zonas son descritas probablemente por primera vez en los Upaṇiṣhads, libros pertenecientes a una de las primeras manifestaciones literarias conocidas de la humanidad, los vedas. Pero en la cábala e incluso en el Islam, concretamente en el sufismo, también se describen centros energéticos del cuerpo que rigen la vitalidad de los órganos.

en algunos contextos se asegura que hay una relación entre los siete chakras principales (cinco a lo largo de la columna vertebral, desde el cóccix hasta las cervicales, uno en la zona de la frente y otro en la coronilla) con siete notas musicales; do, re, mi, fa, sol, la y si. y un octavo chakra por encima de la coronilla, fuera del cuerpo y que se correspondería con el do octava superior del anterior.

 Chakras Notas

Nuestro cuerpo es capaz de discernir entre los sonidos beneficiosos y perjudiciales y responder a ellos en conformidad. Tales respuestas afectan a los estados físicos, emocionales, mentales y espirituales, aunque muchas personas no son conscientes de los efectos hasta que no se produce una respuesta física. Podemos detectar de forma auditiva cuando se ha producido el equilibrio, a través del sonido de nuestra voz.

Esto significa que, en caso de producirse un desequilibrio en los parámetros normales del cuerpo (ya se trate de un órgano específico o de un sistema en concreto), podemos utilizar el sonido en una de sus formas o combinaciones como ayuda para el restablecimiento de la homeostasis, aliviar el dolor o acelerar la curación.

Como fuente de energía, puede utilizarse también como medio para el cambio en la consciencia. Ayuda en la concentración, la relajación, el aprendizaje, la creatividad y el aumento de la comprensión de los estados psico-espirituales. Actúa de forma recíproca con el cerebro y ayuda a alterar sus frecuencias de ondas para facilitar dichos procesos.

El aspecto del tono en el sonido es el que nos transporta a niveles de energía más profundos en todos los aspectos de nuestro ser. Cuanto más altos e intensos sean nuestros campos de energía, con menos probabilidad chocarán con las fuentes exteriores y mejor preparados estaremos para adaptarlos a la resonancia de una gama de fuerzas, personas y circunstancias de la vida más amplias.
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