Sonoterapia y Cuencos

La terapia de  Sonido es el uso educado y consciente de la energía del sonido para promover el bienestar en el ser humano y también la expansión de su conciencia. La curación a través del sonido se basa en la premisa de que toda la materia está vibrando en  frecuencias específicas. Un concepto físico fundamental es que una fuente de sonido externa de manera significativa cambia las características de vibración de otro  objeto.chakra corazon mente

Lo encontramos durante la historia en todos los continentes desde Mongolia (chamanes) a Grecia con sus curas musicales para diferentes dolencias, en la cultura celta, en la aborigen australiana o en la de los indios norte americanos para nombrar alguna de ellas.

El sonido es el elemento empleado en esta terapia vibracional donde se utilizan distintos instrumentos musicales como cuencos, diapasones, gong, campanas, y la voz humana. Es, entonces una terapia complementaria que utiliza el sonido y la música para actuar benéficamente sobre los planos físico, emocional, mental y espiritual.

Cuando un órgano, estructura o tejido está sano, su vibración está en armonía con el resto del cuerpo. Cuando aparecen trastornos del estado de salud, estas frecuencias se alteran y se rompe la armonía. Utilizando el fenómeno de resonancia acústica es posible modificar estos patrones frecuenciales alterados, estimulando el cuerpo y la mente con sonido o música apropiada.

La terapia de sonido aplicada con cuencos  tiene un efecto curativo y relajante que, según la musicoterapia, aporta una sensación de unidad cuerpo, mente y espíritu, proporcionando bienestar, equilibrio energético y una gran paz interior. Todo esto gracias a las ondas de alta frecuencia que aplicadas correctamente sobre el campo energético del paciente hacen que éste recupere su vibración natural.

Se dice que la Terapia vibracional será la medicina de la Nueva Era, aún cuando el creer esta afirmación no tendría porque quitarle crédito a otras medicinas llamadas complementarias. A través de lo que hemos anteriormente reconocido ¿Es que existe algo que no vibre?, ¿hay algo que sea estático?.

La moderna Biología comienza a reconocer que muchas suespiralstancias y tejidos del cuerpo humano, tienen las mismas propiedades que los cristales líquidos. El medico e investigador americano Ryerson asegura que, existen en el cuerpo físico varias estructuras cristalinas similares al cuarzo que amplifican el resultado positivo de las terapias víbracionales. Las sales celulares, los tejidos grasos, la linfa, los glóbulos rojos y blancos y la glándula pineal, son estructuras cristalinas que forman un sistema completo en el organismo, de manera que podríamos decir del ser humano que es un “cristal vivo”. Nuestro ADN se estructura en una doble espiral similar a la del cristal de cuarzo. Hay cuatro moléculas de sílice en cada una de nuestras muelas, y también está presente en la estructura cristalocoloidal liquida del cerebro. La sílice, que es cuarzo (óxido de silicio), abunda en los huesos, la sangre, el cabello, la piel, las uñas, los dientes.

Cada ser y cada cosa tiene su propio sonido, pero este sonido varía dependiendo del estado del ser y de la fuente que produce el sonido en cada momento concreto. Todo en el universo está en un estado de vibración. Toda terapia de sonido se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable.

Estos sonidos perfectamente afinados rodean el cuerpo de la persona a tratar, y su frecbioenergiuencia vibratoria afecta a nivel celular liberando patrones energéticos negativos encapsulados en el cuerpo y la mente. Actúa sobre las ondas cerebrales y todo el organismo entra en resonancia, produciendo una profunda relajación, reduciendo los ritmos cardiacos y respiratorios, haciendo que se produzcan endorfinas, que inhiben el dolor y producen una sensación de bienestar.

Por otra parte, la mayoría de las personas no emite ciertas frecuencias sonoras en su voz. Esta carencia se relaciona con tensión física o emocional, y enfermedades crónicas o potenciales. Cuando se le proporcionan las frecuencias faltantes, el cuerpo es sutilmente afinado recuperando sus ritmos naturales y su armonía.

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